Sesenta años hace ya desde que un grupo de apasionados por la comunicación, las radios, las antenas y la electrónica creó la Unión de Radioaficionados Españoles. Casi tres décadas más tarde, aunque con las mismas ganas e ilusión, nació la Unión de Radioaficionados de Segovia, que cuenta hoy en día con 40 miembros entre sus filas dispuestos a establecer contacto a través de la radio con cualquier persona y con cualquier parte del mundo.
Tras pasar un examen en los departamentos de telecomunicaciones de la capital, Joseba Andoni Barrio obtuvo su diploma de operador y más adelante su licencia y su número indicativo que le permitieron unirse a estos entusiastas de la radio, de los que hoy es su presidente. Tal es su inquietud por esta afición que no duda en definirla como “una estupenda aventura” gracias a la cual “puedes entablar amistad con multitud de personas a lo largo de todo el planeta”.
Varios días al año, cuando las condiciones meteorológicas lo permiten, Joseba y los demás radioaficionados de Segovia se reúnen, portando cada uno de ellos su propio aparato emisor, un receptor y una antena, para comunicarse con otro radioaficionado que se encuentre en ese mismo momento en Barcelona, Alicante, Sevilla e incluso más allá de nuestras fronteras e “intercambiar con él conocimientos y experiencias así como aprender de su cultura”. Los lugares escogidos para establecer esta conexión no son al azar; monumentos, ermitas o vértices geodésicos, ubicados normalmente en sitios altos y despejados, son sólo algunos de ellos.
Una de sus últimas quedadas ha sido este pasado verano frente al Acueducto, “para dar a conocer nuestro patrimonio a aquel que contacte con nosotros”, explica Joseba. Y es que cada vez que se contacta con otro radioaficionado, se intercambia una tarjeta que confirma los principales datos del contacto efectuado, tales como la fecha, la hora, la banda, la ubicación... y que suele ir acompañada de alguna foto de la estación de radio o bien alguna imagen de la propia ciudad desde la que se transmite.
El proceso a seguir, aunque puede parecer complicado, no lo es tanto según el presidente de la asociación. Basta con hacer una llamada a través del equipo emisor de radio y esperar obtener una respuesta, que se materializará a través del receptor. Estas emisiones pueden hacerse bien en fonía, es decir, por medio de la palabra hablada, o bien haciendo uso de la telegrafía para lo que se necesitará un manipulador de Morse. “Antiguamente en el examen de ingreso se exigía un conocimiento de este código, hoy en día basta con algo de electrónica y manejo de equipos”, explica Joseba. Y es que las tecnologías van avanzando conforme pasan los años y ahora es posible establecer comunicación a través de satélites o incluso haciendo rebotar las señales enviadas en la superficie de la luna, aunque Joseba reconoce que para ello es necesario “una técnica más depurada y unas instalaciones más complejas”.
Una de las aspiraciones pendientes de la Unión de Radioaficionados de Segovia es poder disponer de un local de propiedad pública, como ya sucede en la mayoría de las provincias españolas. “Si tuviéramos algún local pequeño podríamos llevar a cabo exposiciones, cursillos o charlas informativas” se lamenta Joseba, quien asegura que debido al reducido número de miembros que forman esta organización no les es posible adquirir unas instalaciones propias y “tenemos que reunirnos en una cafetería”. De disponer de este local “podríamos darnos a conocer un poco más al público en general y animarle a unirse a esta interesante afición”. No obstante, Joseba espera que la cifra de radioaficionados se incremente dentro de apenas un mes, gracias a la nueva convocatoria de examen que se celebrará el próximo mes de octubre. “Hay más candidatos y esperamos que se una más gente”, apunta Joseba.
Si este año es importante para la Unión de Radioaficionados de España con motivo de su sesenta aniversario, no lo es menos para los radioaficionados segovianos, que han conseguido por fin que su organización sea reconocida como radio club, algo “muy importante”, tal y como afirma Joseba, pues de esta forma “podemos participar en las actividades y concursos de forma colectiva y no individualmente como teníamos que hacerlo hasta el pasado marzo”, explica. Una de las principales actividades que lleva a cabo esta es el llamado ‘Concurso Segovia’, que se celebra anualmente el primer fin de semana del mes de mayo y en el cual participan numerosas estaciones de radioaficionado tanto de España como de los países limítrofes.
Y recuerden que la radioafición no sólo es una actividad lúdica sino también útil, pues cuando todos los demás sistemas de comunicaciones fallan, seguro que en algún punto no muy lejano, hay un radioaficionado dispuesto a ayudar desinteresadamente con sus equipos y conocimientos.